viernes, diciembre 01, 2006

“Charnegos”, “euscaldunas” y nada

Más por desgracia que por suerte, la lengua se mete en todos los lados. Y esto, entendiendo la lengua como sistema de comunicación y no como otra cosa, hace difícil centrar la labor de su estudio a un campo exclusivamente filológico o gramatical. Con ello, afortunadamente, este blog es un ejemplo. Sin querer, si hablamos de vocablos de origen árabe en castellano y tenemos algo más –poco más- que serrín en la cabeza, hemos de denunciar el mito existente a su alrededor. Si informamos de la falta de sentido de la expresiónviolencia de género”, buscando la razón de su extendido uso, damos, descuidados, con culpables políticos. Si queremos tratar someramente la figura de Mariano José de Larra, observamos tristes los paralelismos de los males nacionales que él denuncia con la actualidad. Y podríamos –ahora sí- por suerte o desgracia, seguir y seguir. La falta de serrín y la existencia de materia gris –leve- nos hace hoy, en fin, diferenciar las naturalezas de los nacionalismos españoles por alguna leve pincelada con vocablos de actualidad. A ello.

De manera general, en España, se tiende, en el discurso político de algunos de los ciudadanos declarados “de centro”, a la identificación de los tipos de nacionalismo existentes hoy en el país, con la siguiente coletilla: “todos los nacionalismos son malos/excluyentes/iguales”. También es el caso del discurso poco riguroso de sectores con marcada actividad política. Lo que sigue, un ejemplo, está sacado de “Rojo y Negro digital”, la versión electrónica de la revista de la Confederación General del Trabajo:


(…)es de nuevo la voz que reclama democracia sofocada y ninguneada por el supuesto debate “nacionalitario” en el que los nacionalismos periféricos y central mutuamente interactivan, se alimentan en una falsa dialéctica de contrarios donde los intereses sociales, expectativas y anhelos democráticos se ven sofocados, ninguneados…


Es decir, de manera generalizada, en nuestro país –España-, se ha extendido la “costumbre” de reunir en el mismo saco a los nacionalismos periféricos y al español, haciéndoles adolecer de los mismos males, en muchos discursos “de base”, “por definición”. Y ahora empezamos con lo que nos gusta: con motivo de la reciente elección de José Montilla como Presidente de la Generalidad catalana, la palabra “charnego” ha ocupado y abierto titulares e informativos, revistas y boletines. Con un medio en el catalán “xarnego”, esta palabra proviene de “lucharniego” y, antes, de “nocherniego” –hoy castellano actual-, por el que anda/andaba, supuestamente, de noche. La palabra catalana es usada, en la mayoría de las ocasiones de manera despectiva o, cuando menos, diferenciadora, para calificar a los catalanes no nacidos en Cataluña. Como dato, añado que “charnego” entra en el DRAE, como español, en la edición de 1983.

Por otro lado, en el País Vasco, el nombre común “euscalduna” –lo damos castellanizado- es utilizado también para separar personas, clasificando a aquellas que hablan el vascuence; en principio no tiene un carácter tan despectivo como “charnego”, pero en la práctica diaria, se utiliza como arma vocal, que lo he vivido. Hasta donde sé, no conozco ninguna palabra en gallego asimilable a la conducta que hace usar estas dos anteriores; como en español. Escrito del flamante Presidente “charnego” de Cataluña, en el diario El País, del 14 de Julio de 2003, metiendo todos los nacionalismos en el mismo saco:

José Montilla
(…)Frente al patriotismo se alza normalmente otro patriotismo de distinto signo, como lo demuestra la retroalimentación de los discursos que oímos día sí y otro también de los dirigentes de los nacionalismos periféricos o los dirigentes del rancio nacionalismo español. En estos discursos de confrontación, ambos encuentran un lugar común para enfrentarse. Se huye del diálogo y del compromiso. Se busca la confrontación para jalear a los partidarios de unos y otros…


Diferenciemos en nuestro campo, pues. El castellano actual no tiene nombre o adjetivo para el español nacido fuera de España
–cuando uno se convierte en español, lo es, sin atender a su sangre-, como no tiene palabra para el que no hable español. Observando objetivamente la Historia, las razones de la forma de pensar que hace que una parte de un pueblo se sienta cómoda incorporando a su vocabulario fórmulas de distinción gratuitas y artificiales tienen origen en la política llevada a cabo por una minoría. Estos, aprovechando las debilidades de la Constitución de 1978 y recogiendo la joven corriente interrumpida por el franquismo, vampirizan la política española, coartando su natural orientación nacional y convirtiendo en Ministro de la nación –primero- y Presidente de una Comunidad –después- a un hombre sin estudios superiores, aún sospechoso en un escándalo que mezcla tratos de favor de una entidad financiera con políticas gubernamentales de absorción de empresas energéticas.

No se nos escapa que nuestra herramienta –la lengua- se mete por todos los recovecos, pero no siempre sirve para analizar en profundidad. Hemos visto un indicio que nos ha cuadrado con la Historia y así lo hemos plasmado, pero sólo la política puede hablar con soltura de política y ahí, de momento, me pierdo. Las dos palabras (charnego y euscalduna) son testigos de la forma de ser del verdadero nacionalismo pernicioso: el que odia lo de fuera, el que está permanentemente enfrentado al exterior –en el caso catalán/español y vasco/español, el exterior inmediato-.

Se puede argumentar –con parte de razón- que, en mayor o menor medida, todos los idiomas tienen calificativos más o menos despectivos para algo de lo de fuera. Se me viene a la cabeza el sustantivo “gabacho”, para denominar a los franceses. No nos meteremos en la observación de los actos, a lo largo de la Historia, dedicados a España –incluida Cataluña y País Vasco- por parte de los vecinos del Norte; solo nos quedamos con un dato: las malas relaciones humanas se dan y el lenguaje responde, pero la diferencia entre una actitud y otra es, simplemente, calificar a un grupo de gente de manera despectiva (“gabacho”) o denominar de manera peyorativa… al resto del mundo.

Catalán, vasco y castellano; “charnego”, “euscaldún” y nada.

33 comentarios:

Enrique Umerez dijo...

Estimado Sr. Girao:

He leído con atención su artículo de referencia, y simplemente querría
advertirle de un error, probablemente involuntario.

El término "euskalduna" o "euscalduna" no es equivalente a vasco de origen
foráneo. Significa "el que conoce el euskara", y está formado por la unión
de "euskara" y la desinencia "dun", que denota posesión, es decir,
etimológicamente "el que posee el euskara". Su antónimo es "erdaldun",
formado por "erdara" (toda lengua que no sea el euskara) y "dun". Esto es,
"erdaldun" es cualquier hablante del castellano, del catalán, del francés,
etc.

"Euskalduna" es todo aquel que conoce nuestra lengua, ya sea como lengua
materna (euskaldun zaharra, o viejo) o porque la ha aprendido posteriormente
(euskaldun berria, o nuevo), y no indica su origen. Euskalduna puede ser un
castellano, un gallego, un extremeño, un inglés, un francés o de cualquier
origen que haya aprendido el euskara no siendo ésta su lengua materna. De
hecho, este 3 de diciembre, día de San Francisco Javier, se ha celebrado
como todos los años el Día del Euskara, y el leit motif de este año ha sido
el homenaje a todos los euskaldun berriak, todos aquellos que han dedicado
su esfuerzo al aprendizaje de nuestra lengua.

Los vascos sí tenemos un término peyorativo para los que han nacido en las
distintas regiones de España, que es "maqueto", pero afortunadamente está en
claro desuso. En esto, ninguna objeción a cualquier acusación de xenofobia
que se le haga a alguien por el uso del término, porque claramente es
xenófobo. Imagino que es un mal humano, y somos muchos, en todo el mundo,
los que diariamente nos esforzamos por combatir el racismo y por hacer
realidad el mandato de "amaos los unos a los otros, como yo os he amado".

Pero, en honor a la verdad, lo curioso es que parece que los vascos
dirigimos nuestra xenofobia de forma selectiva, porque "maqueto" es el de
origen español, y carecemos de términos parecidos para otras procedencias.
Por cierto, que "maqueto" no incluye a los que ya son propiamente vascos,
hayan venido de donde hayan venido. Por ejemplo, uno que fue "maqueto" y
aprendió el euskara es "euskaldun" a todos los efectos, todos positivos.
Caprichos del lenguaje, imagino.

Con lo que no estoy de acuerdo es con la idea de que "El castellano actual
no tiene nombre o adjetivo para el español nacido fuera de España -cuando
uno se convierte en español, lo es, sin atender a su sangre-", visto que,
por ejemplo, para un xenófobo un sudaca lo será siempre, aunque viva y
trabaje en España, críe aquí a su familia y obtenga la nacionalidad española
tras jurar la Constitución, sea trabajador inmigrante stricto sensu, sea
futbolista de renombre y sueldo centenares de veces superior al xenófobo que
lo describe.

Buscando muy poquito en Google, he encontrado este artículo de la Wikipedia
que seguro le resultará interesante para el conocimiento de esta lengua
castellana tan bella y querida, sobre gentilicios xenófobos y coloquiales:
http://es.wikipedia.org/wiki/Gentilicios_xen%C3%B3fobos_y_coloquiales

Al fin y al cabo, lo que querría manifestarle es lo siguiente: de su
artículo, aunque escrito de forma correctísima, se infiere cierta conclusión
consistente en que hay lenguas xenófobas y lenguas que no lo son, y la
lengua catalana y la vasca lo son, mientras que la castellana no. De ahí que
el punto de partida del artículo sea que no todos los nacionalismos son
iguales, unos son excluyentes y otros integradores. Es con todo esto con lo
que no estoy de acuerdo, puesto que considero que, a pesar de que el estudio
de las lenguas permita conocer a los pueblos que las hablan, éstas -las
lenguas- no son racistas, o xenófobas, o sexistas pongamos por caso. Lo son
las personas, si optan por un pensamiento xenófobo. Y si tal es su opción,
lo serán sea cual sea la lengua que hablen.

En la confianza de no haber robado demasiado de su tiempo, un atento saludo

Esteban Umerez Argaia
Abogado
Bilbao

Fran J. Girao dijo...

Estimado sr. Umerez:

En primer lugar me gustaría agradecerle el tono cordial y correcto de su escrito de respuesta. Lo que parece una obviedad básica, se convierte en importante en nuestro lugar y tiempo, donde temas tan "delicados" suelen dejar paso a "lindezas" de todo tipo cuando se habla de ellos, contra alguien. Así pues, gracias; por su tono y por darme la oportunidad de hablarle, haciéndolo a la vez a gente que pudiese tener la misma inquietud sobre mi texto que usted.

Respondiéndole, a mi vez, le diré que es precisamente lo que usted dice de la voz "euscalduna" lo que yo describo en mi texto; no digo, pues, como refiere, que sea "equivalente a vasco de origen
foráneo". Lo que sí admito es la falta involuntaria de su contrario, "erdaldun". Obviamente conocía su existencia pero, por alguna razón, olvidé incluirla (cuando, además, justifica aún más mi tésis -pues no deja de ser un nombre para separar a los que NO hablan el éuscaro, cosa que el español no contempla a su vez, tampoco-).

Lo que confieso no haber conocido antes de su escrito era la diferenciación -seguimos con las dichosas separaciones- entre los hablantes viejos o nuevos. Se me asemeja a la clasificación, ahora sí, castellana (también de uso, en tiempos, en el País Vasco -que he dicho "castellana"-), de "cristiano" y "cristiano viejo"... pero no estamos en la Edad Media, ¿verdad?. El ser humano se supone que ha de integrar, según evoluciona, deja de separar y reconoce a lo que, al fin, salvo modificación artificial -que de eso trata todo esto-, es igual a él. Insisto, don Esteban en que esa sectaria diferenciación de "berria" y "zaharra" es lo que denuncio, porque, de nuevo, en español no hay quien lo aprende de nuevas o lo tiene desde niño -por no haber no hay palabra para el que lo habla, y el que no-.

El término "sudaca", que refiere, lo asimilo al ejemplo puesto por mí en "gabacho". Aludiendo al penúltimo párrafo del artículo, los lenguajes tienen palabras peyorativas -¡claro!- para grupos humanos concretos, pero la diferencia entre español y catalán-vasco es la denominación y separación de "unos" y el resto del mundo, todos, porque no hablan nuestra lengua, porque no la hablan de forma materna o porque han venido, pero no nacieron aquí. Lo que digo es que eso no lo tiene el español, y que destila un rancio olor tribal, primitivo, enfrentado, impropio de sociedades avanzadas. Lo triste es que ni siquiera es original, que no viene "tan de lejos" y que es artificial. Todo el que se haya interesado alguna vez un poco, conoce fácilmente los orígenes del sintéticamente creado nacionalismo catalán y vasco. Ahí radica el problema y el origen y apoyo a estas expresiones vergonzantes -es lo que creo, sinceramente-.

Hablando de la tésis del texto, enlanzando con lo que acabo de exponer y el penúltimo párrafo de su comentario, yo no creo que la lengua española no sea xenófoba y la catalana y vasca sí. Creo que el uso que ciertos grupos de esas dos sociedades le han dado a su lengua, deformándola y adoptando expresiones de tan oscuro significado -y rebuscado, reconozcámoslo, "el que es de aquí pero no nació", "el que habla como nosotros desde la cuna y el que lo aprendió"...- sí es xenófobo. Concuerdo, al fin, con usted, xenófobas son las personas, don Esteban.

Espero haberme aclarado. No dude en contestar, si no está de acuerdo y sepa que sus comentarios siempre serán bienvenidos aquí. Reciba un saludo.

Cicerón dijo...

Amigo Albatros:

He leído atentamente tu escrito y no compartó del todo tu definición del concepto de "charnego" que se utiliza aquí en Cataluña. De entrada te diré que para nosotros un charnego es el hijo de padre o madre catalana y de padre o madre no catalana. Ahora bién, es cierto y utilizado habitualmente que tiene una cepción peroyativa, no te lo voy a negar. Pero es distinta de la que manifiestas en tu escrito.No se llama sistemáticamente charnego a todo nacido fuera de Cataluña para diferenciarlo del español, ni mucho menos. No somos tan xenófobos. Se utiliza esta palabra para designar a ciertos no nacidos en aquí, de extracción básicamente inmigrante y de bajo nivel cultural (cuya culpa no es de ellos) que no han querido, o no han podido (también esto es cierto) adaptarse a nuestras costumbres. A estos se llama charnego vulgarmente. Jamás se ocurriría llamar charnego a una persona nacida fuera de Cataluña con nivel cultura o nivel de integración. Es absolutamente criticable este apelativo de la manera que se usa pero nació como un intento de autodefensa de algunos ante una situación que podía llegar a provocar la desaparición de una cultura propia, tan estimable como la vasca, cantabra, gallega o andaluza.

Tu siempre amigo:

Cicerón
Iuris consultum
Arraona

Fran J. Girao dijo...

¡Bienvenido, buen Cicero!:
Es un placer tenerte por aquí, sinceramente. Me llama mucho la atención lo que me comentas; y es que, lógicamente, de manera previa a la concreción de este artículo, hice una investigación sobre el particular que, de boca de catalanes, resumiendo, contradice lo que me comentas, esto es, que básicamente, como digo en el texto, "charnego" es, en Cataluña, el catalán no nacido allí.

Probablemente la definición del DRAE no sea conclusiva -como en tantas otras ocasiones tiene pavor a la incorrección política-, pero no olvidemos (además de los testimonios recogidos por mí) la idea de partida del artículo, recogida por todos los periódicos catalanes, en su día: Montilla es el primer presidente "charnego". ¿No está el Presidente de la Generalidad "integrado cultural y lingüísticamente", como dices?.

Los ejemplos en Internet -en páginas medianamente serias- de ese uso, abundan por doquier. No voy a rebatir, por falta de datos ahora mismo, algo que me resulta cuando menos extraño -tu última afirmación-, si bien reconozco (obviamente) la amenaza sufrida por la lengua catalana en el siglo XX.

Es un auténtico placer, reitero, contar contigo por aquí ¡espero que por mucho tiempo!.

Un saludo.

Cicerón dijo...

Apreciado Fran:

Nunca se me había ocurrido mirar en el diccionario de la RAE el concepto de charnego y después de tu comentario lo he hecho (cuantas cosas se aprenden gracias a los blogs) y ciertamente la definición que da es la que decías. También he consultado “La Enciclopedia” Salvat y nos dice que charnego es: “hijo de una persona catalana y una no catalana, especialmente francés:”
A este concepto es al que me refería yo en mi escrito. No discuto tus fuentes, aunque me ha extrañado que un catalán entienda por charnego a cualquier ciudadano del resto de España.
Soy de una ciudad del cinturón industrial de Barcelona y aquí, lo puedo asegurar, jamás se nos ocurriría llamar charnego a un señor del País Vasco, de Cantabria o incluso de Madrid (lo digo por la típica rivalidad).
El término peroyativo de charnego se usa igual que cuando yo era pequeño se llamaba “murciano” a todo inmigrante de clase obrera y, básicamente aquellos que no se integraban (aclaremos que por culpa de las dos partes).
Un ejemplo, yo soy charnego de verdad, de padre toledano y madre catalana. Cuando alguien utiliza esta palabra ante mi, yo (que soy un poco provocador) le digo que también soy charnego y se quedan muy cortados y se disculpan. El motivo es claro a mí por nacimiento y educación no me identifica como tal.
Finalmente, yo en los diarios, al menos los que leo habitualmente aquí, no he visto escrito (o quizás no lo he sabido ver) que se llamase a Montilla como Presidente Charnego. No puedo opinar de los diarios de fuera.

Un saludo cordial

Cicerón

Fran J. Girao dijo...

Si me lo permites ¡o, Cicero!, empezaré por el final. No hace falta que opines sobre los diarios de "afuera". Una sencilla búsqueda, como muestra, en la versión digital de "El Periódico de Cataluña" -verás que obvio el Avui, los distintos "Diaris" de Gerona, Sabadel, Tarrasa y Tarragona, "El Mundo de Catalunya", las distintas ediciones de "El Punt", y la infinidad de diarios locales y regionales-, devuelve lo siguiente:

-Un lector de Barcelona comenta una carta de otro de Valencia que ha calificado a Montilla de "charnego". Verás que el barcelonés critica el espíritu de la misiva original y la mención al escándalo económico que nulo daño ha hecho al "charnego", pero no el uso de la palabra...

"Un lector de Canals (Valencia) dice que Montilla hace milagros, como alcanzar la presidencia de la Generalitat siendo un charnego o lograr que una entidad bancaria perdonara a su partido un préstamo de más de 1.000 millones de pesetas. Ese tipo de milagros los empezó Fraga cuando presidía la Xunta de Galicia. Para eso hay que tener memoria."
http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=360290&idseccio_PK=1006

-Tras las elecciones, Durán i Lleida acalla la voz de uno de sus partidarios que llama "charnego" a Montilla. El hecho de que esté solo en su grito puede demostrar la corrección general del votante de CiU, pero también que esa palabra se usa en un contexto peyorativo y que se aplica, en Cataluña, a un catalán "de fuera": Montilla...

"El líder de CiU subrayó el tono sereno del acto, agradeció el esfuerzo de los nacionalistas y se disculpó con humildad por no haber conseguido frenar al tripartito: "Lamento no haber sido capaz de convencer a más gente de la importancia de que fueran a votar. Lo lamento", repitió.
Mas acalló a los pocos que gritaron contra rivales políticos --"Montilla, charnego", exclamó un asistente sin que nadie le acompañara-- como también lo hizo el secretario general de CiU, Josep Antoni Duran Lleida."
http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=357729&idseccio_PK=1008

-Ésta es "mítica", si me permites la expresión. El profesor particular de tres tardes de Economía de Zapatero -más o menos, según sus palabras- expresó sus dudas en corrillo -que no en público- de que Cataluña esté preparada para un Presidente "charnego":

"Meses atrás, en pleno debate sobre el Estatut y en un momento en que se rumoreaba que Maragall podría no repetir al frente de las listas del PSC en los siguientes comicios, Sevilla fue sorprendido por algunos medios de comunicación mientras mantenía una conversación informal en la que argumentaba que aún era demasiado pronto para que un "charnego" fuera candidato del PSC a la presidencia de la Generalitat, en alusión precisamente a Montilla."
http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=359615&idseccio_PK=1008

Siempre confiando en tu palabra, Cicerón, según lo que me dices, se puede sacar una conclusión de uso lexicográfico: "charnego" se usa, de manera despectiva, para designar al nacido, como dices, de padre o madre catalana y de padre o madre no catalana o bien, lo que decíamos al principio: para llamar, de modo peyorativo, al catalán nacido fuera de Cataluña.

No es raro -a pesar de que hemos dado tres ejemplos encontrados en dos minutos- que declares no leer con frecuencia esa palabra. La supongo -por el uso generalmente peyorativo que tiene- incómoda para 1.la gente de bien (como tú) o 2.la gente que ha de aparentar y/o aparentar ser de bien (prensa, políticos...).

Al final, y volviendo al orígen de nuestra discusión, amigo Cicerón, mi artículo, sincera, personal y humanamente, me da igual si el "charnego" es un catalán no nacido allí o un "medio catalán de sangre". Como creo haber demostrado, es un concepto racial y genético lo que se pone en juego en estas ocasiones, no cultural, como en el caso que tú me refieres. Ambos usos me parecen igualmente repugnantes, de vergüenza pública (como, parece que era bien consciente Durán i Lleida en su mítin con cámaras delante), y sin equivalente en el castellano -que, sin ir más allá, insisto, es mi tesis original-.

A este tipo de cosas me refiero cuando agradezco tu participación: enriqueces este pequeño rincón de la lengua desde el máximo respeto, el conocimiento y la educación. Gracias, de nuevo.

Cicerón dijo...

Fran:

Simplemente una aclaración final por parte mía. Respecto al tema de los diarios no comprendí exactamente a lo que te referias: pensaba que se trataba de crónicas de diarios donde los periodistas llamaban charnego al President; si se trata de lo que dicen las cartas a los lector o los propios políticos, si realmente estas en lo cierto.
Segunda aclaración, las referencias que en todos los escritos transcritos se hace a charnego, de verdad, son peyorativos no porqué se trate de no catalanes, sino lo que ciertas clases de "catalanes" consideran que es un charnego, es decir, un no catalan, inmigrante y de origen bajo.A Carod, que es de origen Aragonés, jamás nadie le llamaría Charnego. Y a los mejor lo es más que los otros.
En cualquier caso, y por desgracia, estamos demasiado de acuerdo con este tema. Esta gente son una lacra que no tienen cabida en nuestra sociedad.

Fran J. Girao dijo...

Los periodistas catalanes puede que no la usen en Cataluña porque saben de su carácter peyorativo e inmoral. Puede que sí se utilice en el esto de España porque aún muchos lo creen una simple denominación demográfica. Creo haber demostrado lo contrario. Al final, lectores y pueblo son los que conforman el habla de la calle, ¿no?.

En efecto había entendido ya tu definición de "charnego" (refiriéndome a cuando dices lo de "lo que ciertas clases de "catalanes" consideran que es un charnego). No hace falta ponerle las comillas a esos catalanes, de verdad, lo son y ponen y quitan gobiernos gracias a las flaquezas de la Constitución que se quieren cargar. De hecho, hablando sobre lo del aragonés Carod, enlazando con la utilización de "charnego" como defensa de la "catalanidad" que me decías antes: el sentimiento que podía -y puede- despertar esa palabra dicha contra alguien que trata desesperadamente de integrarse y labrarse una posición, puede ser demoledor, como ha demostrado la calaña de ese sujeto y sus obras. Entramos en el terreno de la psicología. Me pierdo. Un placer, como siempre, amigo.

Curioso, por cierto, el hecho de que este tema haya suscitado tanto el interés (como para moverlos a contestar, comentando de manera perfectamente respetuosa) a sendos abogados, de Bilbao y Barcelona.

Anónimo dijo...

Sr. Girao:
tras haber leído su artículo y seguir el hilo de las respuestas, no puedo más que insistir en lo ya dicho por el sr. Umerez.
Pero añado que, para conocer y entender a un pueblo, no vale solo con analizar su idioma, es conveniente, además, conocer su historia, más aún si se pretende explicar a otras personas cosas relativas a ese pueblo.
Por supuesto que el euskara tiene expresiones distintas al español, todos los idiomas tienen expresiones propias que vienen dadas por sus usos y su historia.
En nuestro caso se da la circunstancia de que, desde fuera, a lo largo de la historia nos han ido llamando de diversas formas.
Actualmente se nos conoce a todos como vascos, basques en Francia. Antiguamente, en Francia, a los que hablaban euskara al norte de los pirineos les llamaban navarros y a los que lo hablaban al sur de los pirineos, vascos.
En España nos han ido llamando, a lo largo del tiempo, primero, los romanos, bascus, tras la caída del imperio romano, navarros, después vizcainos y ahora vascos, según parece en función de la importancia que ha ido teniendo una zona u otra, o el conjunto.
Pero, ¿ha pensado alguna vez cómo se llama este pueblo a sí mismo? Euskalherria, traducido, el pueblo que habla euskara.
Es decir, que en España, y en cási todos los países, al idioma que se habla se le pone el nombre del país. En España español, en Italia italiano etc., sin embargo en este caso es al revés, aquí es la lengua la que da el nombre al pueblo que lo habla. Y eso, obviamente influye.

También le comento que existe la palabra que designa al vasco que no habla euskara, sin ser erdaldun, que simplemente significa quien habla otra cosa que no sea euskara, y es euskalherritarra.
Euskaldun, como bien le han dicho, es simplemente quien habla euskara, sea albanés, subsahariano, sueco o guardia civil.

También estoy de acuerdo con el sr. Umerez en lo de la palabra maketo, que parece ser que es una derivación de macuto, que era el equipaje con el que venían los inmigrantes españoles en las épocas de la industrialización del país vasco. Y aprovecho para comentar que esta palabra más que racista, que muchos casos se utiliza en ese sentido, es clasista, ya que no se utiliza con las personas que vienen de fuera y son ricas o cultas, sino que se utiliza con la gente pobre, inculta, no integrada, y sobretodo si se dan todas esas circunstancias. Mucho me temo que el caso de charnego, el uso común es prácticamente igual.
En castellano existe un ejemplo similar, moros y árabes, el pobre es moro, el rico árabe, ¿por qué nunca escucho la expresión "jeque moro"?. Cuando invaden la península son árabes, cuando se les expulsa moros. Curioso.

Y por último, para hilar con el final de su artículo, le voy a decir que sí existe una palabra que en castellano designa despectivamente a todo aquel que no es español, guiri. La tiene usted en el DRAE.

Javier Lamikiz
Bilbao

Fran J. Girao dijo...

Muchas gracias por su contestación, señor Lamikiz, y bienvenido. Gracias a aportaciones como las suyas este modesto rincón se enriquece y gracias a gente como usted yo puedo aclarar mi punto de vista.

Voy a insistir (para dejar claro algo que parece que no lo está) en lo que, ya que lo cita indirectamente, aclaré para el señor Umérez: el uso de expresiones vergonzantes sólo califica a sus creadores y a quienes las usan sabiendo de su orígen y significado. Así, para conocer a un pueblo... ¡claro que hay que mirar también su historia!, pero yo no trato aquí de fotografiar a un pueblo, sólo a quien usa determinadas palabras -si lo puedo llamar así-. En cualquier caso me va a permitir que cierre esto diciendo que si bien no es suficiente el conocimiento o el análisis de la lengua de un pueblo para "entenderlo", sí que es bastante significativo y es uno de los pasos más importantes para lograrlo.

No entiendo a dónde quiere llegar con el orígen de la expresión "Euskal Herria". Se creó "al revés" que en la mayoría de los casos... ¿y?. En cualquier caso a esto me refiero cuando le doy las gracias por su participación: me permite aclarar el uso de "maketo". Mi experiencia de años en el País Vasco me dice que en efecto, como el "charnego", pudiera parecer que un español que aprende el éuscaro y comienza a residir allí deja de ser "maqueto". Eso no quita para que el uso de la palabra exista y sea denigrante aunque, mirado objetivamente, para el que la usa. Sin embargo en cuanto a lo de que no es una palabra racista, si no clasista, primero, igual me da si lo que trata es de separar y escindir, y (segundo) temo que, como decimos, se asemeje al caso "charnego": como hemos demostrado, a un rico de "fuera" puede que no se le denomine "charnego"/"maqueto" en el día a día, pero sí si se trata de ser especialmente hiriente, como en el caso visto de Montilla en el periódico. El problema es que, en general, a los ricos rara vez se les insulta de manera personal, tienen respeto -aunque sea aparente-. Y eso vale para los charnegos y los maquetos; País Vasco y Cataluña.

Lo de "euskalherritarra" me ha sorprendido... si es más cómodo creo que se puede sustituir lo dicho de "euskaldun" y "erdaldun" por esa curiosa palabra: "el que hable lo que sea que no sea euskera"... Volvemos y seguimos con lo mismo: "todo lo que no seamos nosotros" o "todo lo que sea hablar lo que no hablamos nosotros". Creo que apoya mi tesis. Es separar, de manera tribal y primitiva (aunque desde hace solo cien años) todo lo que no sea "nosotros" y eso, perdone la insistencia, el español no lo tiene.

Siento invalidar, desde mi lado, su paralelismo con el término "moro". Etimológicamente, al contrario que los vocablos catalán y vasco que tratamos, el "moro" fue simple y llanamente el habitante de una región del norte de África. Los romanos lo inventaron y nos lo pasaron (Maurus). El uso peyorativo de "moro" (que no voy a negar) es muy reciente -tanto que no lo recoge el último DRAE- y ni mucho menos mayoritario (al contrario que otras expresiones como "moraco"). "Moro" es un inocente gentilicio con siglos, mientras que los vocablos catalán y vasco que comentamos nacen recientemente con evidente e inequívoca vocación ofensiva. Tal es así que esa expresión que cita ("jeque moro") puede ser perfectamente usada sin ser considerada peyorativa. Más por ahí: el "guiri" no es cualquier tipo de turista sino el de tipo similar al anglosajón o nórdico, no designa, pues, a "todo aquel que no es español" pues, insisto, no hay palabra para ello; en cualquier caso, nos hayamos en situación similar a la del "moro": usted puede utilizar cualquier gentilicio o sobrenombre para grupo de personas de manera despectiva, pero eso en español y en cualquier idioma del mundo.

Por cierto, como curiosidad, la palabra castellana "guiri" nace como acortamiento del término vasco y carlista "guiristino" ("cristino", en español), palabra que servía para separar y distinguir -de nuevo, ¡qué inquina!- a los partidarios de la reina Cristina. Acabando, académicamente, "guiri" es hoy un término de carácter exclusivamente "coloquial" (que no es lo mismo) que, por lo explicado, como cualquier otro, puede ser usado despectivamente. Lo tiene usted, también, en el DRAE.

Anónimo dijo...

Sr. Girao:
Primeramente le agradezco su respuesta.
Parece ser que no nos hemos entendido o no me he explicado bien en algún punto, que pasaré a intentar aclarar.
La palabra maketo, al igual o parecido a charnego, es evidentemente una palabra insultante, segregante, racista o clasista, o todo ello junto. Pero un idioma tan rico como el castellano, ya se lo han comentado, por supuesto que tiene símiles. Por ejemplo, la palabra “paleto”, expresión que se utiliza de la misma forma, para la gente de pueblo, pobre, inculta, especialmente cuando inmigran del atrasado campo a la ciudad avanzada. Y tal es el caso con maketo.

Sobre euskaldun y erdaldun su significado está muy claro, otra cosa es que haya gente que las use dándoles otro significado que no es el suyo. Pero eso es igual que todo. Es como el viejo ejemplo del cuchillo de cocina, está hecho para facilitar el trabajo en la cocina. Otra cosa es que un señor lo use para matar a suegra. Pero de eso no tiene culpa el fabricante de cuchillos.

Euskalherritarra no solo significa quien es vasco y no habla euskara, creía que se entendería aunque no se hable euskara, es simplemente quien es originario de euskalherria, hable lo que hable, sea euskaldun o erdaldun. Luego no tiene nada que ver con “todo lo que no seamos nosotros” ni mucho menos con temas tribales. Salvo que su equivalente en castellano, que sería español, hable gallego o valenciano, también sea cuestión tribal. Luego no solo no apoya su tesis sino que la desmiente.

Respecto a sus comentarios sobre la palabra moro. Efectivamente “maurus” es como llamaban los romanos a algunos de los habitantes del norte de África. Su significado era “moreno”. A los habitantes del norte de África de color más claro simplemente les llamaban bárbaros, supongo que no hace falta explicar el significado y las connotaciones que eso tenía en la época romana, de donde después ha derivado “bereber”.
La expresión romana “maurus”, referida a los habitantes del norte de África, significaba bárbaro y moreno, dos calificativos despectivos en una sola palabra. Desde luego yo no lo llamaría “un inocente gentilicio”. El significado de su actual derivado, moro, le invito a que lo compruebe usted mismo llamándoselo a un marroquí o a un jeque árabe.

Y respecto a guiri, entiendo muy bien su origen y su significado académico, de la misma forma que usted entiende el significado académico de euskaldun o erdaldun, o incluso el de maketo, que literalmente solo se refería a quien llevaba un macuto. Pero de la misma forma que usted en esas palabras no se ha quedado en su significado académico, no se quede en guiri en lo que dice el diccionario. El uso actual de guiri es básicamente extranjero y primaveras, que es fácil engañarle porque es bastante tonto. Supongo que lo habrá visto incluso en películas en las que algunos buscavidas van a buscar un guiri para engañarle.

Y finalmente iré al fondo de su teoría. Se basa usted en adjetivos que no tiene el castellano y que sí tiene el euskara. Muy bien. Pues de la misma forma existen adjetivos que sí tiene el castellano y no tiene el euskara , por ejemplo “puta”. Y como usted ha vivido aquí, supongo que no hará falta que le explique que eso no significa absolutamente nada.

Javier Lamikiz
Bilbao

Fran J. Girao dijo...

En efecto ha habido alguna clase de malentendido entre nosotros; procuraré dejar mis posiciones y los hechos que conozco algo más claros. De todos modos, simplificaré.

El primer origen de "maketo", como la mayoría de palabras vascas de procedencia no latina es, en rigor, desconocido. Bien podría provenir de "macuto", como dice, bien de "magüeto" ("res vacuna"). Los académicos de la RAE lo traducen, en cualquier caso, por "tonto" y "majadero". No cabe ninguna duda, pues, de que el origen de esa palabra es puramente despectivo y que, al contrario del caso del "moro" que pasaré a aclarar, su función siempre fue denigratoria. Como indicio, fijémonos en el máximo exponente de la popularización de ese vocablo: el "perfecto candidato al Nobel de la Paz", Sabino Arana. Para acabar con esto y por si no hubiera de valer la investigación previa a la concreción del artículo que he citado de la RAE, el propio Gobierno Vasco, en su diccionario online de Euskadi.Net, reconoce "maketo" como "insulto". Etimológica y políticamente, Javier, el "maqueto", desde su "creación" siempre pareció ser algo más que "quien lleva un macuto".

Para los romanos, Maurus era el de Mauritania. Es de ahí de donde viene el adjetivo español "moreno"; ambos están relacionados de manera descendente en etimología. Como un apunte más, simplemente etimológico: "bereber" procede del árabe "barbar". Éste es de origen onomatopéyico, no del latino "barbarus", que a su vez proviene del griego que, ahí sí, entronca con la misma procedencia onomatopéyica que "barbar". Los romanos dividían a sus conquistados en regiones y sus pobladores, no sólo por razas. No voy a defender la virtud en la creencia en la igualdad de todos los seres humanos de los romanos, pero sí volveré a insistir en que "moro" no tiene mayor sentido despectivo que el que le queramos dar a "gitano", "negro" o "enano". Si me permite la vanidad, le recomiendo mi artículo "Lo políticamente correcto", sobre expresiones objetivas que son convertidas en negativas por la mojigatería que vivimos. Se lo digo por dos cosas que dice usted que me han llamado la atención: lo de que "moreno" tiene sentido despectivo -habré de tener cuidado en verano, si me permite- y que "llame moro a un marroquí para comprobar que no es un inocente gentilicio"; en ese artículo está lo que pienso sobre los complejos propios de algunos colectivos y las palabras que, objetiva y limpiamente, los designan.

Referente a su mención sobre "paleto": en ningún momento he dicho una estupidez semejante a que el español no tiene expresiones insultantes, lo que se podría deducir del paralelismo que nos propone; afortunadamente (es una gran vía de escape) todos los idiomas los tienen. La diferencia es la línea política. Creo que ha quedado claro en el artículo y en los comentarios posteriores que la crítica al uso de estos nombres viene por esa expresión con la que usted se ha quedado: el desagradable "tufo" tribal -"nosotros y ellos", "lo nuestro y lo suyo"- que destila. "Paleto" es el desorientado llegado del pueblo. "Charnego" y "maketo" son los españoles que llegaban y llegan a Cataluña y las Vascongadas a vivir y trabajar.

Lo de euskalherritarra ha sido uno de nuestros malentendidos. Por más que haya tenido constante contacto con el País Vasco durante años, usted entenderá que no sepa de éuscaro más que cuatro palabras. Desde ahí, cuando leí de su texto esa expresión, lo primero que pensé como su traducción fue "ciudadano vasco", hasta que volví a leer:

"existe la palabra que designa al vasco que no habla euskara (...) que simplemente significa quien habla otra cosa que no sea euskara, y es euskalherritarra"

Entenderá que me fíe del que se supone que más sabe en este caso. Usted sabe más eusquera que yo ¿no?. Confusión aclarada, lo que por supuesto que continúa esa línea tribal y atrasada es ese hecho que sí hemos de atribuir a "erdaldun", "el que hable lo que sea mientras no sea lo que hablamos nosotros". Si eso no es excluyente y primitivo, que venga Dios y lo vea. Y ese tipo de sustantivos, insistiré las veces que hagan falta, no los tiene el español. En efecto, "su significado está muy claro", como usted dice, Javier; el problema es que, por lo dicho, el símil perfecto para esa expresión y su claro significado sería una pistola, no un cuchillo de cocina.

La diferencia fundamental con el "guiri" es que es una expresión, cierto que de origen vasco peyorativo, como hemos dicho, pero que, al pasar a denominar a los extranjeros en español -de determinadas procedencias, no de todo el mundo- hace unas décadas, tomó un tono coloquial que (también como dijimos) puede retorcerse hacia una cariz ofensivo. Por cierto, la prueba de que no me quedo con todo lo que dice el diccionario es que echo en falta en la redacción de los académicos el hecho de que el "guiri" no es cualquier tipo de extranjero. Lo que no es el caso de "gabacho" de inequívoco sentido peyorativo, por ejemplo. De nuevo, ¿la diferencia en el tema político?, separar al resto del mundo de "nosotros". Tribal, tribal, Javier.

Para acabar, Javier, los catalanes tampoco tienen una expresión para denominar al "tubo de escape", y eso no revela nada de lo que algunos de sus colectivos quieren hacer y hacen con el lenguaje. Hablamos de algo más profundo que una denominación a una prostituta. Hablamos de cómo pueblos ven a otros pueblos, de cómo se ven a sí mismos y de cómo ven al resto del mundo. "Erdaldún" y "euscaldún", charnego y catalán con ascendientes desde la época del "Reino de Cataluña" -que debe ser más o menos la de la Edad Media de Conan el Bárbaro- revelan una actitud hacia el mundo, hacia afuera. Es lo que denuncio.

XO dijo...

Casi te lo compro. Llegué aquí gracias a Google, por supuesto. Y me he pasado un muy ameno rato leyendo varias de tus entradas, pero esta en particular no te la compro.

Cuando hablas de que "en principio no tiene un carácter tan despectivo como..." estás dando pie a interpretaciones, y por supuesto estás haciendo una. Y te lo han aclarado, es sólo una palabra para designar al hablante del euskera.

"El castellano actual no tiene nombre o adjetivo para el español nacido fuera de España". Bueno, el castellano actual se habla en medio mundo, ¿no deberías hablar del término para el "no nacido en Iberoamérica"? ¿O te estás apropiando del idioma como lengua exclusiva?

Y luego, haces referencia a que "eso no lo tiene el español, y que destila un rancio olor tribal, primitivo, enfrentado, impropio de sociedades avanzadas"

El Japón actual me parece una de las "sociedades más avanzadas" que existen, y tienen el concepto "gaijin" para denominar a los "extranjeros". De igual manera, ese vocablo es centro de las discusiones más acaloradas hoy en día, ya que tal palabra puede y es usada de manera muy peyorativa, según el contexto.

Entiendo que a usted no le hace diferencia que Euskal Herría se haya creado a partir de la lengua. Para mi no hace diferencia que no tengamos una palabra especial para designar "peyorativamente, según el contexto" a los extranjeros.
Por que son diferentes, son de fuera. Bueno, ¿y si les llamamos extranjeros?

Tal vez porque no suena peyorativo. Pero, regresando a que "en principio no tiene un carácter tan despectivo..." pues repito, dependerá del contexto en que se use. Si digo "es francés", "es alemán" o incluso "es español", puede ser tanto o más peyorativo. La generalización del uso, pues es regional, creo yo. Que todos lo usen de manera sistemática, no es valido ni para el euskera, que con sus limitantes geográficas, tiene sus diferencias. Mucho menos para el castellano (al que yo llamo español) que se habla en medio mundo.

En todo caso, me parece un poco negativa su interpretación de "erdaldun" por "el que hable lo que sea mientras no sea lo que hablamos nosotros". Yo lo identifico, sin saber mucho de raíces, como "el que habla extranjés". ¿Peyorativo? Tanto como decir "ellos" (de alguna manera los tenemos que llamar). Me he preguntado, finalmente, si lo de "tribal", es usado "peyorativamente" en este contexto.

Será que soy un romántico en ese sentido, y cuando encuentro esos rasgos tribales en las lenguas, me da por pensar que es para bien, que es un resquicio de nuestros antepasados. No se, es sólo mi punto de vista.

Fran J. Girao dijo...

Gracias por participar. El problema no viene por "euskaldun", el hablante del eúscaro, sino por su contrario, tribal y excluyente ("erdaldun"). Hablemos de España o de Hispanoamérica, el castellano sigue sin tener ese tipo de expresiones.

En cuanto a lo del contexto: vamos a ver, siendo serios, las palabras tienen, de suyo, una serie de connotaciones. "Francés", objetivamente no tiene nada peyorativo; otra cosa será que lo digamos "con asco". Pero es que eso le pasa a "albañil", a "comedero" y hasta a "anciano"... ¡a todas las palabras!.

Voy a citarte yo ahora: "de alguna forma les tenemos que llamar"... ¿por qué? ¿por qué en español no hace falta? Puedes ser un romántico, pero el romanticismo no debe empañarte la visión clara sobre lo malo de lo viejo, cuando lo tiene. Los arrieros podían tener mucho "encanto", pero te aseguro que entregaban el pescado en mucha peor condición que los modernos camiones refrigerados.

Un saludo.

loqu dijo...

Me parecía interesante este blog porque me interesa mucho nuestro idioma y sus curiosidades, pero buceando he llegado a este ensalzamiento del nacionalismo españolista basado en hechos demagogamente expuestos y la verdad es que no me ha parecido demasiado agradable.

Una lástima que al final siempre se acabe utilizando el idioma para apoyar valores políticos. No falla.

Fran J. Girao dijo...

Siento que esta interesante conversacíón mantenida a lo largo de varios meses sea resumida por su pensamiento así. A mi, desde luego, no me parece, en absoluto, que este artículo sea eso que dice. Una pena, sí.

Anónimo dijo...

guiri, sudaca, moro, gabacho, franchute, catalufo, polaco, yanqui, godo

Fran J. Girao dijo...

Sí, sí... eso digo. Nada que, por separado signifique "lo que no es español". Gracias por participar.

Anónimo dijo...

Me parece muy injusto que a los vascos se nos tache de xenofobos cuando creo que los ciudadanos vascos, independientemente de su origen, o de su idioma materno, no tienen motivo de queja en ese sentido. Quiero decir que aqui no se ha excluido a nadie por estos motivos, y prueba de ello es que si alguien se hubiera sentido tan mal se habria marchado de nuestras tierras. Que yo sepa, gran parte de la gente que ha venido de fuera se ha quedado a vivir sin problema alguno.

El autor de este articulo habla como si los espanoles fueran todos un ejemplo de respeto hacia el projimo constantemente, cuando ni siquiera son capaces de respetar culturas diferentes a la suya. Desde aqui solo intentamos defender lo que amamos, cosa que desde Espana no haceis mas que "ir en contra de", o atacar. Me da la sensacion de que vosotros realmente no amais vuestra cultura, xq.si entendierais que cada una de ellas es un tesoro, no seriais tan irrespetuosos. El caso es que teneis un tema mas con el que poder meteros y atacar al projimo. Soys el colmo de las virtudes.

A mi el castellano, las jotas aragonesas, el gallego, el flamenco, ... me parecen tesoros que hay que cuidar. Solo pido el mismo respeto hacia un idioma que ademas esta protegido por la UNESCO.
Un saludo para todos !!

Fran J. Girao dijo...

Hola anónimo amigo:
quiero dejar una cosa clara: el artículo hablaba de los idiomas y de lo que las personas tienen por ellos, claro, pero siempre de los idiomas. Te aseguro que mucha gente se ha marchado de la que deduzco tu tierra, últimamente, en tiempos modernos, sin hambrunas ni guerras, en un asunto triste pero que tiene que ver con ese poder de exclusión del euscaro.

Me parecen injustas tus aseveraciones del tipo "no haceis mas que ir en contra de..." No todos los españoles son iguales como no todos los vascos son iguales.

En efecto todo lo que detallas, incluido el vasco, son tesoros a cuidar.

Un afectuoso saludo

Anónimo dijo...

Hola:
El comentario de Enrique Umerez es absolutamente correcto en la forma y el fondo.
El termino Euskalduna en su acepción de vascoparlante, tiene el mismo caracter diferenciador o despectivo que tendria el termino hispanoparlante.
Evidentemente en zonas monolingües no se usan terminos para denominar a las personas que habitan esa zona y no conocen el idioma unico, lo cual solo indica que es una zona monolingüe. Preguntar por ejemplo en determinadas zonas de Estados Unidos si una persona es hispanoparlante o no, tiene bien poco de discriminatorio, diferenciador, despectivo y demás epitetos.
En Euskadi como bien indicó el Sr.Umerez existen vocablos despectivos para denominar a los inmigrantes, prefiero evitar citarlos entre otra cosa porque hoy afortunadamente estan socialmente proscritos y no se usan.
Ojala en esa España tan "plural" acaben proscribiendose también terminos como guiri, franchute, gabacho, sudaca, payoponi, moro etc..y deje de cantarse en discotecas canciones contra los rumanos.
Sr. Girao, al traer a colación el termino euscalduna (sic) y tratar de atribuirle un caracter discriminatorio ha metido la pata hasta el corcovon, seguramente usted queria haberse referido a otra palabra que ya he dicho no voy a citar ( y que se utilizaba tambien en cantabaria y norte de Burgos) y se equivocó. No pasa nada, se reconoce el error (humanum est) y todo resuelto, pero empecinarse en mantenella y no emendalla es necedad.
Un saludo

Ander Somarriba

Fran J. Girao dijo...

Hola Ander:

En el primer intercambio de pareceres entre el señor Umérez y yo dejo claro que es mucho más ilustrativo el ejemplo de "erdaldun". Si me busca un equivalente en castellano le doy un premio. Haciendo un esfuerzo por repetir, insisto en que vocablos despectivos contra personas los hay en todas las lenguas pero que engloben a "todo lo que no somos nosotros" o "hablen todo lo que no hablamos nosotros", no.

No creo que usted se refiera a la palabra "erdaldun", por lo que se equivoca cuando me atribuye el pensar en otro vocablo. No creo tener nada que enmendar pues, nada más que el vocablo "erdaldun" apoya más mi tesis. Ya dije desde el escrito que "euscaldun", "en principio no tiene un carácter tan despectivo como “charnego”, pero en la práctica diaria, se utiliza como arma vocal, que lo he vivido".

Anónimo dijo...

La explicación que vd. busca es sencilla, cada pueblo se identifica a si mismo de acuerdo con un criterio. Español como gentilicio no es un termino en referencia al idioma, es un gentilicio referido a un pais.
Los vascos no se dieron un nombre gentilicio (en euskera) sino que se definieron a si mismo como euskaldunas eusk-ele-dun ( poseedor del euskera), es decir no por referencia al nombre del pais sino por referencia a la lengua que hablaban.
El que no es español es extranjero, foraneo,etc
En que no es vascoparlante ( euskaldun) es otralenguaparlante ( erdeldun).
Cada cultura idea una forma de autodenominarse, y cada gens tambien, los apellidos tipicos castellanos hacen referencia al nombre del padre, los apellidos vascos hacen referencia al nombre de la casa familar, ninguno de ambos sistemas es mejor o peor, ni es mas o menos discriminatorio.
Y en cuanto a los terminos despectivos hoy afortunadamente proscritios, me referia a maketo, belarrimotza, azurbeltz, equivalentes a los moros, guiris, gabachos,sudacas etc..terminos que deberian proscribirse socialmente.
Por cierto en la provincia de Zuberoa existe un termino para denominar a todos los que no son zuberotarras "Manexa"

Ander Somarriba

Fran J. Girao dijo...

En efecto, vamos coincidiendo. A ese esdaldun e incluso "manexa" que refiere y que yo desconocía (pero que apoya mi tesis, qué quiere que le diga) me refiero. Esa excepcionalidad de recoger en un solo vocablo a (una vez más) "todo lo que no seamos nosotros" o "todo el hable lo que sea que nosotros no hablamos". Estamos de acuerdo, aunque no le guste (la realidad).

Anónimo dijo...

Ya, pero afirmas que el castellano no posee tal concepto, y si lo posee: extranjero, forastero, foraneo.
En castellano antiguo "gentes" , tomado del latin. "derecho de gentes" es el derecho aplicado a los no españoles.
Lo que no puedes hacer es rizar el rizo para llevar el agua a tu sardina e inventar teorias pintorescas como haces

Ander Somarriba

Anónimo dijo...

Por cierto y al hilo de lo anterior. Una posible etimologia de erdeldun es herri-ele-dun poseedor de lengua de pueblos, con lo cual nos encontramos con el mismo concepto de "gentes", exactamente el mismo que usaban los romanos para diferenciar a los no romanos "gentium"

solo es una posible etimologia..

ander somarriba

Fran J. Girao dijo...

Gracias de nuevo, pero ya está explicado: "extranjero" voz común a todas las lenguas no tiene el uso despectivo diario de erdaldun (que además añade un matiz privativo del éuscaro: el que hable lo que sea que nosea vasco (un extranjero puede hablar la lengua de referencia y aún un maqueto, un erdaldun, no). Ni yo ni usted ni nadie asegura el origen de "erdaldun", sólo podemos atestiguar su uso a día de hoy y es tremendamente excluyente. Por cierto, si argumenta sus teorías igual de nutridamente que las mías (por pintorescas que te parezcan), ganarás en credibilidad.

Ciudadano del mundo dijo...

Acerca de la palabra Charnego:

Tanto Coromines como otros filólogos que han sido aquí citados establecen su origen en (perro) lucharniego, can que se utilizaba de noche en la caza y que habitualmente era el resultado de un cruce de razas, es decir, un perro sin pedigrí.

Se usaba originalmente en tono despectivo para referirse a los franceses y, más concretamente, a los hijos de de matrimonios mixtos catalano franceses que se derivaron de una fuerte corriente migratoria francesa a inicios del siglo XVII.

El mismo término pasó a describir, también de forma despectiva, a los inmigrantes pobres procedentes de diferentes regiones españolas que llegaron a Cataluña durante los años 40 y 50. El término, hoy prácticamente en desuso, nunca se ha utilizado de forma general para referirse a extranjeros de forma genérica. Sería totalmente absurdo para un catalán hablar de un francés, un alemán o un américano q vivieran en Cataluña usando la dicha palabra.

Charnego es equivalente a términos como sudaca, polaco, godo y otros aquí citados que se encuentran con gran profusión en la lengua española (y en general en todos los idiomas),y la diferenciación q usted pretende realizar entre los xenófobos idioma catalán y vasco y el noble idioma español no solo es tatalmente falsa, es tambien una muestra de su propia miopía nacionalista: la idea de que el propio nacionalismo es el bueno mientras que el resto son los malos.

En toda tierra se encontrarán individuos xenófobos, tribales e ignorantes, aunque a veces, como es su caso, aparenten poseer una buena cultura.

Un charnego catalán, español, y, por encima de todo, ciudadano del mundo.

Fran J. Girao dijo...

Apreciado 'Ciudadano':
Sobre que el castellano tiene palabras equivalentes: "las malas relaciones humanas se dan y el lenguaje responde, pero la diferencia entre una actitud y otra es, simplemente, calificar a un grupo de gente de manera despectiva (“gabacho”) o denominar de manera peyorativa… al resto del mundo". Lo decía ya antes de esta kilométrica ristra de comentarios, en el artículo mismo. Y 'erdaldun' no es eso.

Lo de que en toda tierra hay xenófobos, tribales e ignorantes ya lo adelanté yo. Que son ellos los culpables y no el idioma en sí, que no es persona, al parecer, sólo lo digo yo y mi aparente buena cultura, no usted.

Y acépteme una crítica: lo de 'Ciudadano del Mundo' quedó ya muy desfasado tanto por irreal como insustancial es el concepto.

Anónimo dijo...

hola, pienso yo que charnegos en catalunya hay muchos.lo malo son
los que no se intregan en la lengua
y en la cultura catalana,sean de la provincia que sean.yo no veo bien que lleven 40 años aqui y no hablen ni una sola palabra de catalan y los inmigrantes de otros
paises igual.

Anónimo dijo...

Un equivalente de erdaldun sería extranjero. En euskera las palabras euskalerritar o euzkotar son muy nuevas, precisamente para denominar a los que han nacido en en país vasco pero no hablan euskera (situación que es relativamente nueva). Al fin y al cabo euskaldun es el gentilicio de los vascos en euskera, pero significa "que habla euskera", y por lo tanto sería incorrecto hablar de un euskaldun que no habla euskera.

Las palabras euskaldun y erdaldun nada tienen que ver con el nacionalismo vasco, porque son muy anteriores. Y de hecho euskaldun sería el gentilicio de los vascos. Es decir que todo el que hable euskera es vasco, venga de donde venga; vamos, que otorgamos nuestra nacionalidad a todo el que hable nuestro idioma (no es eso integrador?). Español es el que es de España, no el que habla castellano. Por lo tanto erdaldun es el que no habla euskera, es decir, el que no tiene nuestra "nacionalidad" (por decirlo de otra manera), lo que en castellano se dice extranjero.
Y eso de que se utilice de manera despectiva... igual que a día de hoy se usa "inmigrante" de forma despectiva (los futbolistas son extranjeros, pero los delincuentes son inmigrantes). Eso no quiere decir que la palabra siempre se haya usado así. No tiene que ver con el hecho de que tengamos esa palabra que en castellano "no hay", sino con el uso que se le da (hoy en día) a esa palabra.

Y en cuanto a tener la palabra erdera. Como ya ha comentado alguien, sería como "extranjés". Si nos ponemos en situación hace unos miles de años, esos vascos que eran euskaldunes, tendrían interacciones con otros pueblos que hablaban otros idiomas. ¿Qué idiomas? Yo me imagino que eso les daría igual, o es esukaldun y habla euskera (lo entiendo), o es erdaldun y no habla euskera (no lo entiendo), independientemente de que ese otro idioma sea latín, japonés o jkdcnyhés. Una de dos, o puedo hablar en mi idioma con esta persona, o tengo que buscarme la vida con gestos, dibujos etc.

Personalmente yo pienso que las cosas son (eran) mucho más simples de como se pintan. Y creo que en este artículo se han sacado éstas palabras de contexto histórico.

Por otra parte (y siendo un poco extremista), también se pueden tener en cuenta los genocidios lingüisticos/culturales por parte de algunos de los hablantes del castellano (ningún idioma tiene culpa de nada), por lo que no sorprende la falta de necesidad de tal palabra para éstos hablantes. O nosotros o nada. El título va a ser acertado: charnegos, erdaldunas (pequeña corrección a raíz de los comentarios) y nada.

Si es que todas las cosas se pueden ver como se quieran (tanto por un lado como por el otro).

pepe dijo...

Lo de maketo parece derivar de "macutero" (el que lleva un macuto, la bolsa en que soldados, marineros, etc llevaban sus pertenencias) aunque manipulado por el Arana. En relación con el idioma propio de las Vascongadas pregunto: ¿no se podría considerar al llamado castellano, o romance en las antiguas Vascongadas, como un idioma tambien propio de las Vascongadas? Me baso en que tengo entendido que en las Vascongadas de motu propio se empleaba a nivel "culto" en la Edad Media un idioma que de hecho era el antiguo castellano, una evolucion del latin vulgar, y no como idioma impuesto sino como lingua franca aceptada en la burocracia de entonces quizas por ser considerado como más adecuado para escribir textos legales, acuerdos notariales y similares, en contra de la variedad de dialectos del euskera que debia existir entonces que no habían desarrollado aun una forma standard de escribirse.

Anónimo dijo...

Solo para aportar algunos datos a la conversación.
En realidad es muy probable que la palabra "maqueto", con su significado y su uso, sea de origen cántabro o asturiano. Así lo entendía, entre otros, una fuente contemporanea tan poco sospechosa como D. Miguel de Unamuno.

El término "erdaldun" es tan peyorativo o poco peyorativo como "extranjero" y, finalmente, en español no solo existe una palabra para definir a quien habla español -"hispanohablante"- sino incluso una expresión peyorativa para espetar a quienes hablen en algo que no sea español -"Háblame en cristiano"-.

Yo no me atrevería a sacar grandes conclusiones sobre España o los españoles de todo ello.