viernes, noviembre 03, 2006

España e Islam: dos caminos (I)

Rendición de la ciudad de Granada por parte de los Reyes Católicos en 1492 Estudios genéticos recientes demuestran el moderado intercambio genético habido entre las poblaciones históricas de la Península Ibérica y el Magreb. El análisis de los polimorfismos genéticos complementa y confirma lo que vemos también a través de la lengua castellana: ni la invasión musulmana de la Hispania visigoda produjo un intercambio genético fluido y normalizado; no queda nada cuantitativamente apreciable árabe en la población de la España actual que no se halle presente en el resto del mundo.

Los argumentos genéticos para hablar de teorías políticas están mal; siempre lo han estado y la reputación del tipo de gente que los ha usado –en todo el siglo XX- no lo mejora, precisamente. Afortunadamente esto es un rincón de la lengua española y, por lo tanto, su cultura; no vamos a hacer, directa o indirectamente, ningún tipo de análisis político: tan sólo lingüístico y cultural. El estudio que resumiremos muy brevemente apoya la evidencia lingüística de una falta casi total de influencia de la dominación árabe de la península en la lengua y la cultura hispana.

Los profesores Bosch, Calafell, Plaza, Pérez-Lezaun, Comas y Bertranpetit publicaron en Febrero de 2003, en “Investigación y Ciencia” (la versión española de la prestigiosa “Scientific American”) el artículo titulado “Genética e historia de las poblaciones del norte de África y la península Ibérica”. La investigación que recogía fue llevada a cabo en la Unidad de Biología evolutiva de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Varios de estos profesores habían publicado ya en otras revistas científicas de prestigio otros reportajes
-recogiendo las mismas conclusiones- cuyos títulos nos dan una pista de lo que pasaremos a explicar en breve: en Human Genetics, vio la luz el reportaje “Alu insertion polymorphisms in NW Africa and the Iberian Peninsula: Evidence for a strong genetic boundary through the Gibraltar Straits" (“Polimorfismos tipo inserciones Alu en el noroeste africano y la Península Ibérica: evidencia de una fuerte frontera genética a través del estrecho de Gibraltar”) y en American Journal of Human Genetics fue publicado “High Resolution Analysis of Human Y-chromosome variation shows a sharp discontinuity and limited gene flor between NW Africa and the Iberian Peninsula” (“El análisis de alta resolución de la variación del cromosoma Y humano muestra una discontinuación aguda y flujo génico limitado entre el noroeste africano y la Península Ibérica”).

Santiago Matamoros, siglo XVIII, New Orleans Museum of ArtAlgún día tendremos que hablar de la virtud de la concisión en los títulos de los reportajes científicos… pero nos han valido. Sabemos ya lo que demostraron en su día esas investigaciones. En síntesis y como ejemplos, los linajes del cromosoma Y originados en el magreb, como el E3b2 -según la notación utilizada-, tienen una frecuencia estimada en la península del 8%. Inversamente, los linajes de posible origen ibérico –europeos, seguro-, como el grupo R1b, suman un 3´6% del acervo genético magrebí. Hay carga genética de la otra parte en cada una, claro, pero la evidencia es clara: ni los setecientos años de dominación árabe sirvieron para normalizar y establecer un flujo génico entre el Islam y el Cristianismo hispánico; las poblaciones no se mezclaron y, al contrario que con la invasión romana, fueron siete siglos de “ellos por su lado y nosotros por el nuestro”. La cultura latina fue, y sigue siendo, el verdadero pilar de la actual cultura hispánica. Su Derecho, su lengua, su pensamiento, sus instituciones, sus tradiciones –tamizadas por el Cristianismo-, hasta la comida nos viene de Roma.

Todos los veranos se celebra la festividad de “las Guerras cántabras” en la localidad de Los Corrales de Buelna. Es una multitudinaria conmemoración llena de detalle, cuidado y, a la vez, fiesta y buen humor. Allí es frecuente escuchar alabanzas a la parte de “los cántabros” hacia su valentía y bravura, oyéndose cosas como “…es que éramos tal…” o “…nosotros conocíamos mejor el terreno…” por parte de cántabros actuales. El problema es que nosotros, los de ahora, somos mezcla de esos dos: habitantes de la Península Ibérica y conquistadores latinos. Mal que les pese a los activos de la mojigatería actual, la verdadera mezcla vino con los romanos y no con los árabes; a algunos esto les parecerá bueno, a otros malo: la evidencia histórica-genética, lingüística y cultural está clara. Ellos nos trajeron civilización y genética también; gracias a ellos somos latinos y por ellos yo escribo ahora en un latín ultra evolucionado.

¿De verdad conecta y se relaciona esto, como se ha dicho arriba, con la lengua española? ¿va a dar este rollo genético-cultural, festivo cántabro a algo relacionado con el español?: Sí. Hemos descubierto que de las cuarenta y cuatro mil trescientas diez (44310) palabras de las que la RAE conoce o cree conocer su origen tan solo un 2´9%, es decir, mil trescientas (1300), siendo generosos, son de origen árabe. Decimos “siendo generosos” pues tomamos las palabras en las que el árabe ha tenido influencia en su formación, no sólo las de directa descendencia (que serían unas mil ciento sesenta -1160-). Además tenemos en cuenta para ello todas las variaciones del idioma árabe: regular, beduino, clásico, dialectal, hispánico, marroquí y vulgar. De entre todas estas variantes del árabe, la que más presencia tiene como origen de vocablos castellanos es el que sólo se habló en la península en una época determinada, el hispánico, con novecientas noventa y cinco (995) palabras. ¿La verdadera importancia de todo esto? es el hecho de que el latín, junto con sus lenguas derivadas –las romances- suman treinta y ocho mil cuatrocientos sesenta y tres (38463) vocablos, un 86´8% de las palabras cuyo origen conoce la RAE. Las lenguas amerindias (nahua, mapuche, quechua…) tiene mil trescientas ochenta y ocho (1388), más que el árabe.

La semana que viene diseccionaremos las palabras españolas de origen árabe y ahondaremos en la tesis cultural que mantenemos: poco o nada queda en la población española actual de la cultura árabe que no esté presente en el resto del mundo. Relacionar esto con la lengua española y su independencia, como hemos empezado a demostrar, del árabe, nos dará la medida real de nuestro origen como pueblo, cultura y tipo de seres humanos. ¡Hasta entonces!.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Buscando palabras españolas de origen árabe he llegado hasta aquí. Cosas del google.
1. Sobre que el español actual sea latín "ultra evolucionado", dejémoslo simplemente en evolucionado (o degenerado: para gustos, los colores). "Ultras", los justos.
2. Que la arabización de la península fue básicamente cultural, es algo apuntado hace ya tiempo por los historiadores. Así que el estudio de poblaciones que se cita sólo viene a confirmar algo sobradamente sabido: que nuestros antepasados se pasaron al islam con armas y bagajes. Y que durante ochocientos años el tatarabuelo hispano romano genéticamente puro cantó entusiasmado al son del muecín. No sé si esto dejó huella o no. Por lo pronto, y dejando de lado el profundo racismo que destilan los comentarios del señor Girao, hablamos en "moro" cuando decimos Zaragoza (y no Cesaraugusta), Alcalá, Medina, Sevilla, Guadalajara, Guadalquivir, Guadarrama, alcayata, alquimia, ojalá, alcantarilla, aceituna (que no oliva), ajedrez, álgebra, etc
Sólo hay que soltar estas palabras a la carrera delante de un marroquí y verá como las reconoce: "¡Paisa, tu hablas árabe!"

Fran J. Girao dijo...

Qué cosas tiene Google, oiga.
1. Por mí concedido, no vayamos a encontrarnos por un "quítame allá esas pajas" (aunque, sinceramente, no entiendo la corrección).

2. Que hay historiadores que apoyan las razones que establezco en el escrito, lo sé; que esas razones las tiene la gente de hoy en día por muy desconocidas y aun falsas, también, de ahí la razón de ser del artículo. Dejando de lado la estupida ligereza que comete al tildar mis comentarios de racistas, la existencia de palabras de origen árabe nunca es negada en el texto; sólo se deja clara y comprobable constancia de su enorme inferioridad numérica y, en muchos casos, poca importancia para el léxico común de hoy en día. Y, por cierto, decir que durante ochocientos años todo el que vivió en Al Andalus fue musulmán es, discúlpeme, una falsedad. Ni sobradamente conocido ni historias: no invente, amigo. Culturas distintas, de manera más o menos tensa, dependiendo de épocas y varias circunstancias, convivían, con guerras, incursiones y ¡claro! conversiones de un lado y de otro, pero nunca masivas o generalizadas.

Anónimo dijo...

"fueron siete siglos de “ellos por su lado y nosotros por el nuestro”.

¿QUIENES ERAN ELLOS Y QUIENES NOSOTROS?
¿SI NOSOTROS ME INCLUYE A MI PREFIERO QUE ME QUITE, HUBIERA SIDO MEJOR ESTUDIAR OPTALMOLOGIA EN LA CORDOBA DEL S. XIV QUE PEGAR HACHAZOS EN LLANES.

"La cultura latina fue, y sigue siendo, el verdadero pilar de la actual cultura hispánica."

SIN NINGUNA DUDA, GRACIAS A LAS ENSEÑANZAS Y TRADUCCIONES GRECOLATINAS QUE SE HICIERON EN TOLEDO, CORDOBA O GRANADA Y MANTUVIERON EL CONOCIMIENTO EN EL MUNDO PREPARANDOLO PARA EL RENACIMIENTO. Si hubieramos dependido exclusivamente de la cultura premusulmana, los escandinavos hubieran descubierto América.


Por ello me siento orgulloso de tener un poso musulman y oriental en nuestra cultura y me da pena que a la conquista cristiana, se le llame reconquista, ya que como bien dice en su artículo, la población era la misma. Fue una guerra civil interminable, con distintos frentes no siempre religiosos. Al terminar de homogeneizarse el poder, la necesidad política, hizo que se acabaran de acostar juntos religión y estado, borrando en la medida de lo posible la huella musulmana o hebrea.

Como buen español y a pesar de ser cristiano, no renuncio a Maimonides o a Aberroes, grandes hispanos y europeos, sin importar su conexión genética o religión.

DANIMEIL@YAHOO.COM

Fran J. Girao dijo...

¿No sabe quiénes era ellos y quiénes nosotros? Al menos yo, refiero como "ellos" a los invasores musulmanes. "Nosotros" seríamos los descendientes de la Hispania romana, claro. Los datos del estudio que aquí reproduzco demuestran que ni hubo tanta mezcla genética ni tanto intercambio cultural a nivel popular. Usted verá si quiere "quitarse" y unirse al especial grupo de gente que gusta de negar su pasado (desconozco, no obstante, su origen) pero yo hubiese preferido una vida de estudioso en el Toledo cristiano del siglo XIII, donde a mi disposición tenía la práctica totalidad del conocimiento de la epoca a mi servicio.

Señáleme por favor dónde digo yo en el artículo que la población "era la misma". Fue Reconquista porque retomó para los reinos y poblaciones autodenominadas -sin los complejos de ahora- "cristianas" los territorios perdidos (pero ¡ojo! no 800 años después, ya que ese fue el lapso de tiempo hasta la Reconquista total).

Usted no tiene (de ser como yo y la mayoría de la población española actual) más de árabe que un francés o un italiano. Nadie (ni yo, aunque lo dude, seguramente por no haber leído la totalidad de las dos entregas del tema en el blog) pone en entredicho el valor de gente como Averroes a la hora de transmitir la filosofía aristotélica. Pero de él y sus avances -como los de sus colegas científicos musulmanes- no queda nada ya en España que no esté presente también en el resto del mundo occidental. Esa es la tesis.

Lo importante es no renunciar a nada bueno, ni a ninguna verdad, por más que la mojigatería actual impulse, estúpidamente, a ello.

Anónimo dijo...

Me sigue sorprendiendo la cantidad de gente que cita el estudio de Bosch y la poca que se lo ha leído. Las conclusiones las establecen los autores del informe al señalar " EL ANALISIS GENETICO HA REVELADO QUE LOS AMPLIOS INTERCAMBIOS CULTURAES PRODUCIDOS ENTRE EL MAGREB Y LA PENINSULA IBERICA NO CONLLEVARON GRANDES INTERCAMBIOS POBLACIONALES"

Fran J. Girao dijo...

Ya... yo creo que está claro ¿no?

Margaritas a los cerdos dijo...

Pero qué manía de no llamar las cosas por su nombre y qué complejos estúpidos. La lengua de España es el ESPAÑOL, ESPAÑOL, ESPAÑOL, ESPAÑOL. Repitan conmigo ES-PA-ÑOL. Seamos coherentes y un poquito cultivados, que es nuestra lengua. LENGUA ESPAÑOLA. Entre los políticastros y los periodistillos se están cargando el idioma.

Anónimo dijo...

Fran J. Girao, como se nota que eres de Despeñaperros pa'rriba. Si vivieras en el Sur, te darías cuenta de la riqueza cultural, tanto artística como lingüística que dejaron los árabes en la Península.
En Andalucía, aunque a muchos castellanos no os dé la gana reconocerlo, tenemos un dialecto; en él usamos inifinidad de palabras que ustedes no seríais capaces de reconocer. Infórmate un poquito antes de dar por hecho, que la RAE no acepte unas palabras no quiere decir que la población no haya heredado una riqueza lingüística de la que estamos tan orgullosos los andaluces.

Adrian Villar Torres dijo...

Es todo un mito, y la ciencia e investigaciones ya lo confirman, España es tan latino y europeo como Italia por ejemplo, igual que pasa con Andalucía, es todo un mito eso de lo arabe, Andalucia puede ser tan europea como otros, y cada vez más se descubre que muchas caracteristicas de su pueblo vienen de muchísimo antes, pues como se sabe, su pueblo es antiquísimo, tanto en arquitectura, simbolos, o incluso se descubrió que tuvieron una lengua, que hablaba el pueblo andaluz, los gobernantes lo llamaban "aljimía" "lengua no arabe" con eso se dice todo ¿No? incluso dicen de su recuperación, y su normalizacion, además, muchos investigadores, incluso investigadores franceses, dicen que realmente fué un suceso religioso, y no etnico, pues como se sabe, en tiempos anteriores, la religión y lo cultural estaban enlazados.

Adrian Villar Torres dijo...

Es todo un mito, y la ciencia e investigaciones ya lo confirman, España es tan latino y europeo como Italia por ejemplo, igual que pasa con Andalucía, es todo un mito eso de lo arabe, Andalucia puede ser tan europea como otros, y cada vez más se descubre que muchas caracteristicas de su pueblo vienen de muchísimo antes, pues como se sabe, su pueblo es antiquísimo, tanto en arquitectura, simbolos, o incluso se descubrió que tuvieron una lengua, que hablaba el pueblo andaluz, los gobernantes lo llamaban "aljimía" "lengua no arabe" con eso se dice todo ¿No? incluso dicen de su recuperación, y su normalizacion, además, muchos investigadores, incluso investigadores franceses, dicen que realmente fué un suceso religioso, y no etnico, pues como se sabe, en tiempos anteriores, la religión y lo cultural estaban enlazados.

Santiago Delgado dijo...

Anónimo: Mira el subsuelo de Córdoba; sale Roma por doquier. Los árabes se superpusieron a lo hispano (romano y visigodo). Los patios árabes son los impluvium de las ville y el arco de herradura es una patente visigoda. ¿Crees que la biblioteca de Alhaquem II no robó nada a las romanas de Córdoba o Sevilla? Los racistas fueron las élites árabes, que sólo tuvieron concubinas cristianas. Ellos, sí ellos, fueron los que no qusieron mezclarse. ¿Oftalmología en Córdoba? Es como llamar Física del Estado Sólido a la Alquimia de cuando el mismo Alhaquem. Afortunadamente, sí hubo Reconquista. Vivo en Murcia, de donde soy.