viernes, junio 08, 2007

Eñe bonita

Mal me parece que los juegos autorreferentes a la hora de hablar de la eñe estén demasiado en uso. Pareciera que llego tarde a poder titular este artículo como me da la gana, como “La Ñ añorada por Internet” o “Defensa de la eñe sin ñoñerías”. Da igual. Parece que, al enésimo intento, nuestra eñe entrará en la red de redes; así titulan al menos los diarios españoles (“Los dominios ".es" admitirán la letra "ñ" y acentos a partir de octubre”)… y eso es una buena noticia. Repasemos la letra.

Como en tantas y tantas cosas, los territorios romances debieron buscar la forma de adaptar los recovecos de la lengua latina a sus gustos y comodidades. Uno de los embrollos para los bárbaros era el fonema “gn”, propio del latín vulgar. El catalán lo acogió como “ny” (ahora se dice, por ejemplo, Espanya), el francés y el italiano lo dejaron como estaba (“gn”, Espagne y Spagna) y los gallegos –y portugueses- optaron por el dígrafo “nh” (Espanha). Al castellano antiguo le resultó cómodo representar ese sonido con dos enes (“nn”) y así empezó todo. No se crean, por cierto, que resulta muy fácil encontrar palabras con ese sonido que sigan existiendo en todas las lenguas romances a citar –por ello he tenido que usar la facilona “Espanna”-.

Ese uso castellano arcaico del dígrafo “nn” para el sonido eñe actual es fácilmente observable en la cándida y adorable obra del primer poeta de nombre conocido en español: Gonzalo de Berceo y sus “Milagros de Nuestra Señora”. Con su cuaderna vía clerical que pretendía acercarse al gusto vulgar para enganchar (éste sí sabía lo que era el marketing y no nosotros, que lo hemos olvidado) nos encandilaba así en el milagro IX, cuaderna 222 (numeración según Michael Gerli), cuando nos cuenta la reacción de un obispo al que le chivan que uno de sus curas sólo sabe decir misa sobre la Virgen:

Fo dura-ment movido el obispo a sanna,
diçie: “nunqua de preste oí atal hazanna”
disso: “diçít al fijo de la mala putanna
que venga ante mi, non lo pare por manna”

XVI, 352:

Enna villa de Borges una çibdat estranna
cuntió en essi tiempo una buena hazanna:
Sonada es en Françia, si faz en Alemanna,
bien es de los miraclos semeiant e calanna

Y en el XXV, 884… ojito con el diablo que quien de él no se cuida…

Oid, dixo, varones, una fiera azanna,
nunqua en est sieglo la oiestes tamanna,
veredes el diablo que trae mala manna,
los que non se le guardan, tan mal que los enganna

Solo he cogido las cuadernas más representativas. En la Edad Media, generalizando, no debía haber abundancia más que en la pobreza, riqueza en escasez y opulencia de miseria. El papel era a menudo apreciado y escaso y se hacía imperativo ahorrar. Ese dígrafo “nn” comenzó a dibujarse como una sola ene y otra menor encima (lo que hoy llamamos virgulilla). Pero lo explica mejor la primera edición del DRAE en la que la eñe se separó de la ene, la de 1803:

“Decimoséptima letra de nuestro alfabeto, la qual es un carácter á que se ha atribuido en castellano el particular sonido que se percibe en las voces maña, niñez, pañito, mañoso. Los italianos y franceses tienen esta pronunciación y la explican con la gn, y nosotros en alguna voces convertimos la gn del origen en ñ; y así de ignorare latino se dixo en lo antiguo iñorar, iñorante, y hoy decimos tamaño, que viene de tam magnus, y leño de lignum.

En los tiempos más antiguos de nuestra lengua se explicó con dos nn juntas esta pronunciación y algunos se han persuadido á que la tilde sobre la n, como hoy su usa se introduxo para denotar la otra n que se omite al modo que la tilde puesta sobre las vocales se usó freqüentemente en lugar de n.”


Una letra miembro de palabras tan importantes como el nombre de nuestro país, parte del final de tantos y tantos gentilicios en español, de adjetivos tan poderosos como “huraño” y cálidos como “hogareño”, de sustantivos capitales como “niño” o “ñu”… con una historia tan bonita como la que acabamos de contar, merece sobrevivir a “Internet”. Se dirá que la falta de la eñe en los teclados de los países de habla no hispana, e incluso la mediocridad de sus programas informáticos, que no la admitirán, impedirá que la letra llegue allende nuestras fronteras Iberoamericanas. Pero por ahí se empieza. Además, es lo mismo que decir que la reivindicación de lo nuestro frente a la modernidad anglosajona se queda dentro, para nosotros, nuestra cabeza y nuestros hijos… visto cómo se hacen nuestras cosas hoy en día… ¿les parece poco?.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

La eñe hace falta en muchos teclados de América Hispana. Aquí en mi país me ha hecho falta en muchas ocasiones para escribir algo tan cotidiano como es nuestro gentilicio, "los panameños". Esta ciudad de Panamá, fundada el 15 de agosto de 1519 por el español Pedro Arias de Ávila se siente muy hispana, y sin embargo, sufre las influencias del inglés y de la cultura anglosajona. Panamá ha sido siempre un punto de encuentro entre el mundo anglo y el hispano: Esta ciudad fue arrasada hasta los cimientos en 1671 por el pirata inglés Enrique Morgan y fue reconstruida por el español Antonio Fernández de Córdoba, en 1673, y desde entonces hemos tenido una constante presencia de ambos mundos mediante el comercio. En épocas pretéritas estaba el comercio de esclavos, llevado adelante por ingleses y franceses, principalmente, quienes gozaban de cédulas reales que les autorizaban a ejercer ese comercio infame y también estaba el trasiego de mercaderías por el llamado "Camino de Cruces" que atravesaba el istmo de Panamá a lomo de mula y abastecía a la península ibérica con todos los bienes extraídos de las colonias. ¡Qué bello idioma el nuestro! ¡Qué dulce es ver la lengua de la patria entre tanta palabreja bárbara del inglés!
Saludos,
Hermelo Altamiranda

Fran J. Girao dijo...

¡Y qué bonitas palabras las tuyas sobre Panamá y el castellano, cargadas -se nota- de amor y sensibilidad, Hermelo!. Me parece bueno trasladar aquí parte del contenido de la Wikipedia sobre la eñe, relacionado con la carencia que nos denuncias:

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Para los sistemas en los cuales no hay teclado en español se hace lo siguiente:

En los computadores con sistema operativo Apple se puede escribir presionando [Option] y posteriormente ingresando N o n.
En los sistemas operativos con Microsoft Windows se puede escribir ñ (minúscula) presionado ALT + 0241 (o 164) teniendo el BloqNum activado. Para la Ñ (mayúscula) ALT + 0209 (o 165).
Otra opción es configurar el teclado internacional-US (US-International), donde la ñ se produce por la secuencia Alt Gr + N, o tecleando el caracter (~) seguido de la letra n.
"

¡Afectuosos saludos!