viernes, septiembre 21, 2007

Mis palabras italianas favoritas

Templo pro helénico de Segesta, s.V a.C.La excusa ha sido un viaje de una semana para descansar, coger impulso y conocer la isla de Sicilia. El tema es, como en muchas ocasiones, el origen curioso o destacado de palabras españolas, en esta ocasión, con ascendencia italiana. ¿El descubrimiento? La certeza de que no hay por qué hablar inglés para hacernos entender en la tierra de nuestros hermanos italianos... pero eso, para más adelante.

El diccionario de la Real Academia reconoce quinientas noventa y dos (592) palabras españolas de origen italiano en sus tres variantes (el regular –la mayoría, quinientas setenta y cuatro-, el italiano antiguo –con diez- y el dialectal –con ocho-). De manera informal y pretendidamente nada académica he dividido las palabras que trataré (no todas las que son) en tres grupos:

Italianas per se
Existen siempre que un idioma presta palabras a otro: un porcentaje altamente variable de estas corresponden a conceptos propios de la lengua y/o la cultura cedente. El primer caso es el del capo. En castellano es el jefe de una organización ilegal y, mirando a Italia, de alguna de las subdivisiones de la mafia; allí no deja de ser un simple responsable, jefe o cabeza de cualquier organización. Proviene del latín caput, -itis (cabeza) -al igual que "capitán"-, por suponer la parte alta y dirigente de la citada estructura. Condotiero también es español y era, en origen "il condottiere", el cabecilla de los ejércitos mercenarios italianos. Por extensión pasó a denominar a los líderes de este tipo de jerarquías militares en cualquier lugar del mundo. El fascismo fue un invento italiano y con ese nombre pasó al español y al resto del mundo. Qué decir del queso gorgonzola (de "Gorgonzola", la localidad cercana a Milán que le da nombre) o de la tarantela (del italiano "tarantella"), ese baile napolitano que, por su movido ritmo ha dado lugar a una expresión en castellano como "darle a alguien la tarantela", cuando cambia de parecer inesperada, irreflexiva y/o rápidamente.

Artes y Renacimiento
Italia fue la cuna de la civilización latina y de la vuelta a su manifestación artística con el Renacimiento, que se extendió por toda Europa al final de la Edad Media. Todo ello, razón de ser de tanto y tanto en nosotros, ha de dejar huella en el lenguaje. Echemos un vistazo rápido al léxico español con origen italiano relacionado con el arte y el Renacimiento.

ÉriceLa isla de Sicilia, en la que me encuentro en estos momentos, ha sido codiciada y conquistada por multitud de naciones, imperios, razas y credos. Las invasiones sarracenas eran una realidad y, cuando no lo fueron, los reyes normandos gustaban del uso de maestros árabes que daban un tinte mahometano (aunque cristiano en la base) a metopas, mosaicos, cúpulas y estatuas. Extendido a Italia y luego al mundo, ese tinte fue conocido como el arabesco (del italiano "arabesco"). Siguiendo en arquitectura, la arquivolta (la decoración multiplicada del arco) viene de la "archivolta" italiana, palabra (con ch) que también es española. Nos refiere a las vueltas ("voltas") supuestamente dadas por el arco para lucir como luce o, en una formulación anterior de la palabra ("archivolto"), a un "arco vuelto". En la comedia dell´arte (las representaciones con personajes fijos y diálogos improvisados que comenzaron en el Renacimiento) uno de sus protagonistas era Arlequín (del italiano "arlecchino" y este del nombre francés de un diablo, Hellequin) que en español tiene ese mismo significado y, por extensión alguien gracioso, un payaso o la persona vestida como él (con traje a cuadros o rombos blancos y negros). No se me ocurre mejor ocasión para vestirse de arlequín que en carnaval. El mismo proviene del "carnevale", que había sufrido una haplología -la amputación de una sílaba de una palabra similar a otra cercana- del original carnelevare, que hacía referencia a la prohibición del consumo de carne en las épocas tocantes a la Cuaresma. Del italiano (y quizá de esa época dieciochesca en la que el carnaval de nuestros hermanos tomó relevancia mundial) también proviene travestido; me pregunto si tendrá origen carnavalesco porque, en principio, el travestido (de "travestito") no era más que alguien con ropas que, bien por no ser habituales en él, bien por ocultarlo, impedían su identificación. De ahí pasó, como sabemos, al hombre vestido de mujer... por distintas razones.

Importantes y variadas
Al contrario de lo que vimos en el léxico español de origen árabe, nuestras palabras con cuna italiana no sólo tienen una importancia vital en el día a día sino que, además, en muchas ocasiones no cuentan con sinónimos exactos. Lo que sigue es una categoría un poco cajón desastre, sí, pero es que si ustedes encuentran una relación semántica en las palabras que siguen, escríbanme, porque les doy un premio...

Bronce viene del italiano "bronzo". Éste hacía referencia a las partidas de este material provinientes de Brindisi, al parecer, antiguamente, el bronce por antonomasia. Cabriolas pudieron dar los manufactureros de esa ciudad cuando se supieron de los más apreciados del mundo. Lo que quizá nunca supieron es que, en español, sus volteretas nos remiten a la "capriola" italiana (con el mismo significado) que hace referencia a los saltos y brincos de la "capra", de la cabra. La palabra café también nos viene del idioma italiano, pero en este caso (situación muy frecuente en los préstamos de palabras entre idiomas) es un mero trasmisor; en efecto tenemos el "caffe" que nos llegó a nosotros, pero antes estaba el "kahve" turco (palabra aún utilizada hoy en día en Anatolia y Estambul). Campeón, en un caso análogo al que vimos con "máster" (pero de manera más antigua, ya que "máster" está en nuestro vocabulario desde hace poco), salió del latino para penetrar a una lengua bárbara y volver a nosotros ya trasformado: del latín campus, los germanos tomaron "kamp", en el longobardo -pueblo invasor de Italia en el siglo VI- se transformó en "kamphio" y en la península itálica en "campione", para designar al vencedor, al dueño del campo de batalla.

La moda mundial le debe mucho al gusto italiano... pues esto viene de lejos. Corbata, por ejemplo, proviene del italiano "crovatta", que no es sino el gentilicio de Croacia; la tira de tela atada al cuello que portaban los jinetes de esa parte de Europa llamó tanto la atención como para tomar el nombre de sus portadores. Chaleco se cree que proviene del italiano "giulecco", quizá del turco "yelek".

La lista acaba, sí, pero sigue sorprendiendo por la importancia de las palabras (como dije) en nuestro idioma: pantano proviene del italiano "Pantanus", que debe nombre a un estanque concreto, de “paradero” desconocido, rotonda es "rotonda" en italiano y es, sin más, "redonda", un testaferro, según el DRAE- es aquella "persona que presta su nombre en un contrato, pretensión o negocio que en realidad es de otra persona" y se dice igual que en italiano, donde también significa, literalmente, "cabeza de hierro", el famoso juego del tute consiste en conseguir juntar "tutti" los reyes y "tutti" los caballos...

Porta Nuova, PalermoParamos porque ya nos hemos ido con creces del espacio que nos concedemos, pero podríamos seguir. Probablemente no sea la razón más importante pero sí una de ellas: el grado de identidad que he mostrado aquí entre el español y el italiano; con ello y conociendo historia y cultura (latinas) he tenido la certeza en este viaje de que no iba a hablar ni un poquito de inglés para hacerme entender, simplemente, en un país latino y romance con un idioma -además- tan similar al español como el italiano, no me dio la gana hablar el idioma bárbaro para hacerme entender. Ya había visitado Roma pero entonces no tuve tanto contacto con la gente como estoy teniendo ahora con los sicilianos (estuve menos tiempo). Si algo se dice totalmente distinto en italiano (nuestro "querer" no se usa en italiano) intentamos coger algún sinónimo en latín y ¡olé! ha pasado casi calcado al italiano. Esto no quiere decir que mi "reivindicación" no la puedan poner en practica aquellos sin nociones de latín... sinónimos españoles valdrán en muchos casos ("yo deseo", en lugar de "yo quiero" al oído italiano le sonará a su "io desidero", pegado al original latino, por cierto). Es todo, no hace falta hablar la lengua bárbara en terreno romance, no es necesario y, al menos a mí, no me ha dado la gana.

Un pequeño homenaje a esta pequeña gran isla que tan bien nos ha acogido: la única palabra que el dialecto siciliano donó al español es carriola, que es "cama baja o tarima con ruedas", originariamente era el "carro pequeño con tres ruedas, lucidamente vestido, en que solían pasearse las personas reales" y por extensión (mucha extensión, como verán) puede ser el nombre de un simple "patinete".

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5 Comentarios:

Anonymous Leonardo dijo...

Hola Fran,

Ya veo por qué no habías publicado nada en estas semanas. Espero que la hayas pasado bien en Italia.

Una de las palabras (entre muchas) que me llamó la atención de tu artículo fue carnavalesco. No sé por qué aquí en Venezuela se utiliza Carnestolendo. Busqué ambas en el DRAE, y sólo sale la tuya. ¿Sabrás algo al respecto?

Un abrazo venezolano
Leonardo,
Vale!

lunes, septiembre 24, 2007 4:07:00 a. m.   Editar comentario
Blogger Fran J. Girao dijo...

Mil perdones por el emdio año sin contestar, Leo, pero el asunto laboral se me "desmadró" totalmente en este tiempo. En efecto, el tiempo en Italia fue de lo mejorcito, sin paliativos.

¿Dirías que un "parachoques" es lo mismo que "paragolpes"? Si crees que sí, estás en lo cierto. En Argentina y Paraguay prefieren esta última. Lo que se hace es cambiar la última parte de la palabra compuesta por un sinónimo. Con "carnestolendo" sucede lo mismo: se utiliza un sinónimo (para este caso) de levare, que es el verbo tollere, "levantar". Mientras en un sentido figurado la carne se "eleva" para no ser comida, en el que nos traladas, se "levanta".

Un saludo desde España.

domingo, mayo 11, 2008 8:22:00 p. m.   Editar comentario
Blogger Michael dijo...

Hola! Soy un estudiante de máster en lingüística románica (de los EEUU) y he encontrado este blog buscando información sobre el origen de palabras españolas. Me parece genial, estas son exactamente las cosas que siempre me han interesado de las lenguas, ¡gracias por escribirlo!

Me atrevo a pedirle un consejo a Ud. Necesito componer una lista de 5-15 palabras usadas en el español actual que hayan sido prestadas del italiano en los últimos 30 años (aproximadamente), para incluirlas en un trabajo que estoy escribiendo para mi máster. El ayudo que busco es alguna fuente (un diccionario quizás) que me permita de buscar palabras (en español) por etimología y por fecha de primer uso en español... o si hay algún otro estudio (reciente) sobre el mismo tema que pudiera contener esa información. Es una parte secundaria del proyecto, ¡pero importante!

Gracias de antemano si conoce alguna fuente que pueda ser útil.

Un saludo desde Florencia,

Michael Rolland

viernes, junio 03, 2011 6:50:00 p. m.   Editar comentario
Blogger Fran J. Girao dijo...

Pues más allá de los diccionarios etimológicos que seguro conoce, Michael, no lo puedo decir. Yo me decantaría por un uso combinado de manuales etimológicos (auqnue si son de adopción tan reciente, lo más probable es poco encuentre ahí) y herramientas académicas como el CREA (Corpus de Referencia del Español Actual).

Un saludo desde el otro lado del charco.

viernes, junio 03, 2011 6:54:00 p. m.   Editar comentario
Anonymous Anónimo dijo...

carnestolendas.

(Del lat. caro, carnis, carne, y tollendus, de tollĕre, quitar, retirar).


1. f. pl. carnaval.




Real Academia Española © Todos los derechos reservados

martes, octubre 25, 2011 6:50:00 p. m.   Editar comentario

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